Cómo elegir un rodillo para entrenamiento

Dependiendo el clima de la zona en la que vivas el rodillo de bicicleta puede convertirse en un elemento indispensable si lo que quieres es tener una buena preparación.

Las alternativas a una salida con lluvia pueden ser 3:

  • No entrenar
  • Ir a un gimnasio a hacer “spinning”
  • Utilizar un rodillo en casa

En el caso de que tu zona sea altamente lluviosa el hecho de comprar un rodillo para carretera o MTB puede suponer amortizar en muy poco tiempo su valor, si lo comparamos con la matricula + mensualidades de un gimnasio.

Pero llega la hora de elegir un rodillo para bicicleta y empiezan las dudas ¿Vale la pena gastarme dinero? ¿Qué es mejor, magnético, fluido, transmisión directa, de equilibrio? ¿Cual hace más ruido? ¿Cual es más realista?

Vamos a analizar los distintos tipos de rodillos, sus particularidades y algunos modelos recomendados, a partir de ahí tendrás toda la información para decidirte.

Este tipo de rodillo para bicicleta es el más extendido. Buena parte de la culpa la tiene el hecho de que los rodillos magnéticos son los más económicos.

Son estructuras metálicas bastante rígidas (y en la mayoría de casos plegables) que ofrecen resistencia al pedaleo mediante un rodillo con imanes y un ventilador. Estos imanes serán regulables dependiendo del modelo de rodillo para bici, en algunos casos desde la propia estructura o en otros mediante un mando que se puede acoplar al manillar.

Suelen ofrecer un tipo de resistencia que poco se asemeja a la realidad (si lo pruebas alguna vez te darás cuenta de que te cansas más) y también son los más ruidosos (algunos bastante de hecho).

Autor entrada: admin

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